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ODS-IVDS65+: hacia un nuevo modelo de pensión, salud y cuidados de larga duración del mayor

El tercero de los ODS-IVDS65+ de Fundación Mutualidad de la Abogacía anima a avanzar en sistemas sostenibles de pensiones, salud y cuidados de larga duración. Descubre cómo quiere transformar España unos sistemas básicos en la calidad de vida del sénior.
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El tercero de los ODS-IVDS65+ de Fundación Mutualidad de la Abogacía anima a avanzar en sistemas sostenibles de pensiones, salud y cuidados de larga duración. Descubre cómo quiere transformar España unos sistemas básicos en la calidad de vida del sénior. 

El Estado de Bienestar debe asumir como esencial la corrección de las asimetrías sociales para ofrecer un estándar de calidad de vida justa mínima a todos sus ciudadanos. Misión aún más esencial cuando se abordan las políticas de pensiones, la sanidad y el cuidado en el colectivo de personas mayores. Sin duda hablamos de dos grandes consumidores de recursos públicos que requieren de programas de actuación en el medio y largo plazo para garantizar su sostenibilidad.

Esta serie de artículos que recorre la hoja de ruta dibujada por el Indicador de Calidad de Vida Digna y Sostenibles de la Vejez (ODS-IVDS65+) de Fundación Mutualidad de la Abogacía, hace parada en dos puntales de la previsión social. En su recomendación tercera, señala la “necesidad de diseñar sistemas sostenibles de pensiones, salud y cuidados de larga duración, que tengan en cuenta la heterogeneidad que existe en la población y las asimetrías en términos económicos”.

 

Vivir más, pero sobre todo más sano

España ocupa la séptima posición en el análisis de la “Salud y bienestar” del estudio ODS-IVDS65+ realizado por la Universidad de Barcelona, y alineado con la Agenda 2030, de la ONU. Este dominio ha analizado cinco indicadores:

  • Esperanza de vida cumplidos los 65 años. A esta satisfactoria posición, contribuye la larga longevidad española. Tras el 65 cumpleaños, aguarda un promedio de 22 más, el más largo de Europa empatado con el de los franceses. La media europea es de 20,3, y el país con expectativa de vida más baja, Bulgaria, con 16,3 años.
  • Esperanza de vida cumplidos los 85 años. De nuevo España y Francia ofrecen la más larga esperanza de vida, con 7,9 años, frente a la media europea de 6,7 años, siempre según datos de Eurostat.
  • Esperanza de vida en buena salud. “En la medición del bienestar resulta fundamental tener en cuenta no sólo el número esperado de años de vida, sino también aquel en el que la persona vive en buena salud”, explican los autores del ODS-IVDS65+. Cumplidos los 65 años, España sigue destacando con sus 12,4 años de esperanza de vida media en buena salud, aunque detrás de Suecia (16,2 años), Noruega (15,9), Malta (14,8) e Irlanda (13,6).
  • Asistencia en domicilio a personas mayores con dependencia. España ocupa aquí una posición intermedia, entre el 38,1% de los mayores con dependencia que reciben cuidados en su hogar de Malta y el 7,7% de Estonia, que cierra el ranking.
  • Número de plazas residenciales. Con sus 4,3 camas por cada centenar de mayores, España vuelve a una posición intermedia entre las 8,1 camas de Luxemburgo, Países Bajos y Suecia, y las 0,1 camas de Bulgaria o las 0,2 de Grecia y Chipre.

 

Cómo se prepara España

Tras el análisis, el documento de Fundación Mutualidad Abogacía y Universidad de Barcelona insiste en lo fundamental de construir un sistema de previsión “estable y sostenible”, que contribuya a corregir las desigualdades sociales de las personas mayores a través de las pensiones, la salud y los cuidados de larga duración. Pero… ¿qué dice la agenda política sobre estos temas?

En el Plan España 2050 del Gobierno de España (Fundamentos y propuestas para una Estrategia Nacional de Largo Plazo), se apunta que se “deberá modificar buena parte de sus estructuras sociales, económicas y laborales, para adaptarlas a la inevitable y afortunada realidad de una sociedad más longeva”.

Unos cambios para los que se proponen medidas como:

  • Incrementar la participación laboral de los mayores de 55 años. Para lo que se considera imprescindible “crear los incentivos necesarios para que las personas que lo deseen puedan seguir trabajando y para que los empleadores puedan contratarlas”.
  • Gasto público en sanidad del 7% del PIB en 2050. “Para responder a las futuras necesidades y demandas de servicios sanitarios de una sociedad longeva”.
  • Sistema de cuidados de larga duración. Alcanzando una financiación igual al 2,5% del PIB en 2050, y prestando atención a su coordinación con el sistema sanitario.
  • Acelerar los procesos de tramitación de ayuda en dependencia. “Reducir el tiempo de espera que existe entre el reconocimiento de la situación de dependencia en el marco del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, y la concesión de las prestaciones”.

 

Qué se puede hacer

Objetivos que obligan a abordar una batería de reformas, que el Ejecutivo español estructura en torno a cinco frentes:

1.    Mejorar la resiliencia de la población en edades avanzadas con una mejor salud

Para lo que se proponen cuatro políticas fundamentales:

  • Estrategia Nacional de Envejecimiento Saludable. Atendiendo patologías de especial impacto en este colectivo, como las neurodegenerativas, pero entendiendo que la buena salud va más allá de las consideraciones estrictamente sanitarias.
  • Agencia de Evaluación de Políticas en Salud. Que evalúe con criterio independiente “aquellas intervenciones con mayor potencial para mejorar la esperanza de vida en buena salud y reducir las desigualdades”.
  • Sistema Nacional de Salud. Apuntalando su solvencia.
  • Garantía de financiación pública. Asegurando que las inversiones realizadas se orientan a la obtención eficiente y equitativa de resultados en salud.

 

2.    Aumentar la participación laboral y social de las personas mayores

Teniendo en cuenta sus diferencias en salud.

  • Jubilación anticipada, parcial, flexible y activa. Simplificación y adaptación de estas figuras para mejorar la compatibilización entre pensión y trabajo.
  • Retención y reincorporación de trabajadores sénior. Incorporando elementos de reciclaje, actualización y modernización dentro de la empresa, así como elementos de salud, bienestar y adaptación al puesto de trabajo.
  • Programas de transición de la vida laboral a la jubilación. Que permitan una mejor adaptación al cambio.
  • Cambio en la percepción social de la vejez. A través de campañas de comunicación que combatan prejuicios de la persona mayor en el ámbito laboral y otros.
  • Apoyo al emprendimiento sénior. Mejorando sus incentivos.
  • Fomento de la ciudadanía activa de las personas mayores.

 

3.    Garantizar pensiones dignas.

Siempre en un marco de plena sostenibilidad de la Seguridad Social.

  • Reforma del sistema público de pensiones. Para garantizar su sostenibilidad en el tiempo, “adaptándolo a los cambios demográficos (esperanza de vida) que se vayan sucediendo, e introduciendo mecanismos de revisión periódica asociados a modificaciones en las dinámicas económicas y laborales”.
  • Jubilación activa. Que permita prolongar la vida laboral a quienes así lo deseen.
  • Adaptación de la edad de jubilación a la esperanza de vida. Sin dejar de prestar atención a las desigualdades en salud, según sugieren expertos en sostenibilidad actuarial de pensiones públicas.

 

4.    Transformación del sistema de cuidados de larga duración (CLD)

Con objetivos como:

  • Profesionalización y calidad de los CLD:
    1. Estrategia nacional de formación para capacitar a sus profesionales.
    2. Incremento de prestaciones en especie. Por ejemplo, en centros de noche, teleasistencia, servicio de ayuda a domicilio, centros residenciales.
  • Eliminar la barrera de acceso a los CLD. “A través del establecimiento de plazos máximos explícitos para la evaluación y prestación del servicio requerido, y la transmisión a la ciudadanía de información que les permita elegir el proveedor de cuidados, en función de la calidad asistencial, los servicios ofrecidos y el precio”.
    1. Mejora de coordinación de los CLD con el Sistema Nacional de Salud.
  • Cuidar de las personas que cuidan:
    1. Formándoles.
    2. Impulsando servicios de “respiro y apoyo”.
  • Dando apoyo psicológico
    1. Promoviendo la cultura del cuidado de diferentes generaciones y géneros.
    2. Prestigiando la figura del cuidador.
    3. Fomentando la corresponsabilidad y una mayor presencia de hombres.
  • Impulsar cambios en las formas de cuidados. Favoreciendo la elección sobre el lugar de cuidado (hogar, centro especializado, mixto), impulsando nuevas formas de vivienda (como las colectivas autogestionadas), etc.
  • Promover un conocimiento sistematizado sobre los CLD. Que permita recoger información periódica sobre su tipología, usuarios, servicios, características…

 

5. Facilitar que las mujeres puedan tener el número de hijos que desean

“Los datos revelan que las mujeres en España desearían tener 1,9 hijos en media, siendo el nivel actual de fecundidad de 1,2”, se indica en el informe de España 2050. Entre las medidas propuestas, mejoras laborales y redistributivas.

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